Por Cayetana Saiz
Libertad, complicado cumplirla totalmente en la sociedad en la que vivimos.
Libertad, complicado cumplirla totalmente en la sociedad en la que vivimos.
Es necesario muchas veces encerrar o reducir la libertad de cierta persona o animal en contra de su voluntad...¿y por qué? Porque surgió el mal y se dispersó por el mundo y el planeta se llenó de peligros... También porque la mayoría de las veces el ritmo de esta sociedad y el desequilibrio interno de las personas no les permite dedicar todo el tiempo que podrían o deberían a esa persona/s, animal/es y reducir libertades es el recurso más práctico para sobrellevar como buenamente pueden ese orden cotidiano. También por falta de otras ideas mejores, o directamente por inmoralidad e inconsciencia absoluta, o pura maldad.
Yo sólo apruebo el uso de estos instrumentos si es para la protección de la persona sobre la que lo estamos utilizando, y siempre con mucho tiento. Por ejemplo, entiendo que lo más seguro para un bebé es ir SIEMPRE ATADO en un sistema portabebés en el automóvil, aunque éste no quiera y llore, y que bajo ningún concepto debemos soltarles en marcha porque existe un riesgo muy alto al que estaríamos exponiéndole. Pero también pienso que hay tener delicadeza y observar el estado del bebé y si es preciso parar y calmarlo, alimentarlo o dormirlo antes de continuar el trayecto (así lo he hecho yo siempre).
Yo sólo apruebo el uso de estos instrumentos si es para la protección de la persona sobre la que lo estamos utilizando, y siempre con mucho tiento. Por ejemplo, entiendo que lo más seguro para un bebé es ir SIEMPRE ATADO en un sistema portabebés en el automóvil, aunque éste no quiera y llore, y que bajo ningún concepto debemos soltarles en marcha porque existe un riesgo muy alto al que estaríamos exponiéndole. Pero también pienso que hay tener delicadeza y observar el estado del bebé y si es preciso parar y calmarlo, alimentarlo o dormirlo antes de continuar el trayecto (así lo he hecho yo siempre).
El otro día estuve pensando en todos los artilugios que el hombre utiliza para ello:
Jaulas, cárceles, correas, cadenas, camisas de fuerza, bozales, circos, transportines... CUNAS, ARNESES, COCHECITOS...
Y diréis: “¡madre de Dios! ¿Por qué nombras en el mismo párrafo las cárceles y las cunas?”
Quiero aclarar que no por eso estoy diciendo que sean equiparables, simplemente estaba citando en un mismo párrafo todas aquellas cosas que quitan o pueden quitar en ciertos momentos LIBERTAD a un ser.
Son considerados IMPRESCINDIBLES casi todos los anteriores, porque nadie vive en el mundo idílico de nuestros sueños.
Hablando de los instrumentos de puericultura, que es en lo que yo quería centrarme, tales como cunas, arneses, cochecitos... normalmente presentes en la mayoría de las casas donde habitan bebés, creo que su uso no es estrictamente necesario, o al menos no siempre. Pienso que su uso ha de controlarse siempre con la observación del bebé, respetando sus ritmos y sus necesidades de libertad, apego y desapego al máximo.
La cuna, por ejemplo, puede ser muy práctica a veces, o incluso necesaria en determinada situación, pero este artilugio en manos de la Cruela de Vil de los niños puede ser una herramienta de tortura, es directamente el equivalente a una jaula. La escena de un bebé que ya tiene -o no- la capacidad de arrastrarse, gatear o caminar, encerrado en contra de su voluntad en una cuna porque su padre o cuidador no quiere o no quiere poder atenderle adecuadamente o porque directamente ignora que lo de “dejale que llore para que así aprenda, que si no se acostumbra” es perjudicial, me parece horrible.
Igual que me parece horrible ver a un perro en una jaula todo el día, o a cualquier otro animal.
Lo mismo ocurre con las sillitas y cochecitos, muchas veces lugares cómodos para los padres pero no siempre deseados por los niños... Cuando el bebé quiere gozar cómodamente de un paseo con vistas a todo son maravillosos, pero sentar y atar a tu hijo en una sillita a pesar de que él quiera estar por ahí jugando, saltando o bien en tus brazos se traduce en utilizar un objeto para huir de nuestra responsabilidad o para quitar libertad a esa personita que no puede defenderse.
El uso de los arneses, por ejemplo, a veces también es excesivo por parte de algunos padres, excesivo y totalmente salido de contexto. Un arnés puede ser útil en casos concretos, cuando el bebé está aprendiendo a andar y queremos darle una sensación de más independencia sin que se caiga, pero utilizarlos de forma generalizada para tener al niño controlado o para quitarle libertad me parece bastante desagradable, incluso a simple vista. Pudiendo llevarle de la mano o del brazo, pudiendo establecer ese contacto físico, que es mucho más agradable para él y placentero para ambos.
Si abusamos de estos arneses este artilugio se convierte en el equivalente a la correa de perro, ésta imprescindible también porque si el perro se nos escapa en este mundo en el que vivimos se arma una buena... Pero qué feo es ver a un perro atado siempre, con cara triste...
Utilizar estos instrumentos con tiento, con instinto, delicadeza e inteligencia emocional me parece imprescindible para no cruzar la línea sin darnos ni cuenta... Todos los seres tenemos en el alma un ansia de libertad inmensa, respetarla al máximo es gratificante y nos permite crecer, a ellos y a nosotros. Adaptémonos al máximo posible, y abracemos la comodidad de ambas partes. También con los animales.

















Me ha gustado mucho este post, aunque pueda parecer exagerado para quien tiene al niño casi 24 horas en la cuna, tienes toda la razón y a quien no le quede claro ahí están las imágenes, pobrecitos.
ResponderEliminarBesitos
Hola Cayetana.
ResponderEliminarComo el post no trata realmente de lo q hacemos por protección y seguridad...al final todo se reduce a lo mismo:
¿Se está dispuesto a la maternidad-paternidad? ¿Se está dispuesto al sacrificio de nuestra propia libertad y se reúnen las condiciones necesarias para no aprisionar nuestras "creaciones" o de nuestras responsabilidades cuando de animalitos se trata?
No digo "se está preparado" porque la respuesta es que no, empezando porque la experiencia es la q nos da la verdadera preparación, pero ha de estarse por lo menos "dispuesto" . Estar dispuesto es ya de por sí "aceptación" y de ahí vendrá el disfrute y la serenidad para conseguir las fórmulas más adecuadas para q nuestros bebés disfruten de su libertad sin que con ello puedan volverse unos "tiranos" (que también ocurre.
Me gusta tu post, aunque me parece q la Inteligencia Espiritual es la q mejor nos puede servir de guía...
Un besito
Mar me alegro de que te haya gustado el post. Un beso
ResponderEliminarMamá, cuánta razón tienes, es verdad, al fin y al cabo la mejor guía es la Inteligencia Esiritual ¡como siempre y para todo! Gracias por comentar, ¡me encanta! Besines
Las fotos hablan por si solas...y pensar que vemos todos los días y muchos compran sin cuestionarselo en las casas de artículos para bebés los corralitos, coches que parecen para volar a marte, cunas enormes...uff
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